24 de julio de 2014

La ética en la gestión pública y en el ideal revolucionario (Parte 2)

La ética en la gestión pública y en el
ideal revolucionario (Parte 2)
Fuente: Gaspar Velásquez Morillo
gasparvelasquez4824@gmail.com
gaspar_velasquez@yahoo.es
Facebook / Gaspar Velásquez Morillo
@gasparvelasquez
Foto: Archivo La Voz del Río


…El Comandante Chávez declara el carácter anti-imperialista de la Revolución Bolivariana y sentenció: ¡Si nos invaden los gringos, ni una gota de petróleo saldrá para ese país! Y agregó: ¡Si para defender la Revolución Bolivariana tendremos que irnos para las montañas, pues nos iremos a defender la historia y la dignidad de nuestro pueblo, porque lo que estamos construyendo lo estamos construyendo para beneficio del pueblo y para reivindicar históricamente al pueblo![1] En medio de éste marco de enfrentamiento en esta transición entre el Estado Constituido –representado por la Oligarquía y su Constitución del año 61, sus gobiernos, sus partidos políticos sus tribunales con toda su estela de injusticias- versus el Estado por Construir con su texto constitucional–y que de forma gradual venimos construyendo con el pueblo en la medida que el pueblo se le vaya dando poder tal como lo expresa el Artículo 158... “profundizar la democracia, acercando[2] el poder a la población y creando las mejores condiciones, tanto para el ejercicio de la democracia como para la prestación eficaz y eficiente de los cometidos estatales”; el Artículo 3.- El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes  reconocidos y consagrados en esta Constitución. La educación y el trabajo son los procesos fundamentales par alcanzar dichos fines
En tanto que el Artículo 62 expresa como mandato: Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho de participar libremente en los asuntos públicos...La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la Gestión Pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo, tanto individual como colectivo. Es obligación del Estado y deber de la sociedad facilitar la generación de las condiciones más favorables para su práctica.
 Sentencia el Artículo 70: Son medios de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de soberanía, en lo político (...)   en lo social y económico: las instancias de atención ciudadana, la autogestión, la cogestión, las cooperativas en todas sus formas incluyendo las de carácter financiero, las cajas de ahorro, la empresa comunitaria y demás formas asociativas guiadas por los valores de la mutua cooperación y la solidaridad. La ley establecerá las condiciones para el efectivo funcionamiento de los medios de participación previstos en este artículo.
Lo dicho hasta acá nos permite evidenciar que existe una Doctrina Bolivariana que sintetizamos en lo siguiente: El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política. Simón Bolívar[3]. “No puede haber República donde el pueblo no esté seguro del ejercicio de sus propias facultades”[4]
Tal como se define en el Artículo 2 constitucional, Venezuela es un Estado humanista,  Ético y de pluralidad política, sustentado estos principios como valores superiores de la República Bolivariana de Venezuela: la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social.
Democracia burguesa vs democracia bolivariana
Con la asunción de Nicolás Maduro a la máxima magistratura del país, la oligarquía, el Imperio y sus partidos consideraron que era el momento de salir de la Revolución Bolivariana y con toda una estrategia internacional dirigida desde la Casa Blanca en Washington desplegaron como nunca antes una gama de artilugios para echar por tierra el incipiente gobierno de Maduro, contando para ello también con el apoyo inconsciente o no, lo dirá la historia, de sectores identificados con la izquierda que aparentando criticar lo mal hecho dentro de la Administración Pública y la infidelidad con el proyecto político, el propósito íntimo de estos sectores de izquierda, era y es entrar en la tensión de la correlación de fuerza y obtener prebendas y prevalecer intereses personales, grupales y partidistas pero desatinando en métodos, formas, pertinencia y generando toda una confusión y desencanto o arrastrando a otros sectores identificados con el proceso de cambio a no saber discernir la crítica generando irreverencia mal entendida y desbordada, llenando las herramientas comunicacionales populares en un desbalance entre los ataques al Imperio, a la Oligarquía y sus partidos y las ácidamente abundantes, desconsideradas, descontextualizadas e impertinentes señalamientos y críticas hacia el proceso incipiente de gubernatura de Nicolás Maduro, con la idea soterrada que Chávez u otro lo haría mejor, o ellos mismos lo haría mejor, ese boom autoflagelante ha venido paulatinamente cambiando, ya hay crítica con razonamiento y con las propuestas incluida en el análisis, eso es un avance y una madurez en el ejército de comunicadores y comunicadoras populares. Por otro lado, la práctica política y actuación personal de algunos cuadros y militantes del proceso dejaba y deja mucho que desear por su conducta oportunista, sectaria, prepotente, que al parecer actuaban por la libre comprometiendo seriamente la respetabilidad del contenido y carácter del proceso emprendido por el Comandante Chávez, esa casta tecnócrata y arribista se abrió paso y se posicionó y le enrostraba a cuadros de larga trayectoria política y de militancia política revolucionaria su mala suerte o de no saberse anotar.




[1] El 29 de Febrero en la marcha y concentración del Jardín Botánico
[2] En su oportunidad cuando la Reforma Constitucional sostuvimos en la propuesta del movimiento revolucionario que en vez de acercar el Poder al Pueblo había y hay que darle Poder al Pueblo, aunque estableciendo mecanismos de interpretación constitucional el Comandante Chávez trabajó en función de ese propósito.
[3] Discurso pronunciado ante el Congreso, en Angostura, el 15 de Febrero de 1819.   
[4] Simón Bolívar, en Cúcuta, ante el Congreso de Colombia al encargarse de la Presidencia de la República, 3 de Octubre de 1821.

No hay comentarios: