27 de julio de 2014

La ética en la gestión pública y en el ideal revolucionario (Parte 3)

Fuente: Gaspar Velásquez Morillo
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La ética en la gestión pública y en el
ideal revolucionario (Parte 3)
Tal como se define en el Artículo 2 constitucional, Venezuela es un Estado humanista,  Ético y de pluralidad política, sustentado estos principios como valores superiores de la República Bolivariana de Venezuela: la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social.
Democracia burguesa vs democracia bolivariana
Con la asunción de Nicolás Maduro a la máxima magistratura del país, la oligarquía, el Imperio y sus partidos consideraron que era el momento de salir de la Revolución Bolivariana y con toda una estrategia internacional dirigida desde la Casa Blanca en Washington desplegaron como nunca antes una gama de artilugios para echar por tierra el incipiente gobierno de Maduro, contando para ello también con el apoyo inconsciente o no, lo dirá la historia, de sectores identificados con la izquierda que aparentando criticar lo mal hecho dentro de la Administración Pública y la infidelidad con el proyecto político, el propósito íntimo de estos sectores de izquierda, era y es entrar en la tensión de la correlación de fuerza y obtener prebendas y prevalecer intereses personales, grupales y partidistas pero desatinando en métodos, formas, pertinencia y generando toda una confusión y desencanto o arrastrando a otros sectores identificados con el proceso de cambio a no saber discernir la crítica generando irreverencia mal entendida y desbordada, llenando las herramientas comunicacionales populares en un desbalance entre los ataques al Imperio, a la Oligarquía y sus partidos y las ácidamente abundantes, desconsideradas, descontextualizadas e impertinentes señalamientos y críticas hacia el proceso incipiente de gubernatura de Nicolás Maduro, con la idea soterrada que Chávez u otro lo haría mejor, o ellos mismos lo haría mejor, ese boom autoflagelante ha venido paulatinamente cambiando, ya hay crítica con razonamiento y con las propuestas incluida en el análisis, eso es un avance y una madurez en el ejército de comunicadores y comunicadoras populares. Por otro lado, la práctica política y actuación personal de algunos cuadros y militantes del proceso dejaba y deja mucho que desear por su conducta oportunista, sectaria, prepotente, que al parecer actuaban por la libre comprometiendo seriamente la respetabilidad del contenido y carácter del proceso emprendido por el Comandante Chávez, esa casta tecnócrata y arribista se abrió paso y se posicionó y le enrostraba a cuadros de larga trayectoria política y de militancia política revolucionaria su mala suerte o de no saberse anotar.
La ética pública, ética profesional, moral administrativa, gestión pública, corresponsabilidad y contraloría social, son conceptos que hay que revisar y reafirmar. La realidad es la gran maestra que dirá la última palabra al respecto y en tanto a la burocracia perversa y a la corrupción son por esencia nutrientes de la debacle espiritual que corroe de la piel para adentro de algunos los funcionarios y algunas funcionarias con efectos nocivos para afuera.
Vamos de entrada a la raíz del problema, están enfrentados dos Estados, el Estado de la Oligarquía vs. el Estado Bolivariano, afirmamos que el primero es un Estado de Opresión y el Bolivariano, un Estado de Liberación.

Cada Estado crea sus propios valores y principios y estos valores y principios se enfrentan en la función de cada Estado y queda así develado el carácter de cada uno cuando se asume partido a favor de una clase social en particular, en el caso del Estado Oligárquico es la democracia burguesa representativa, mientras que el Estado Bolivariano propugna la democracia participativa y protagónica y es una articuladora social aunque deja claro que se “cumplirá el ejercicio de la voluntad popular” (Art. 3 de la C. R. B de V).

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