Fuente:
FUNDAPAPI/ Comunidad
Por Abg.
Edinson Lares/ Opinión
Hablemos de esas rumbosas fiestas
cívico-religiosas de las y los electos ciudadanos municipales actuales
| Siete dragones con tilde capitalista que estafan al pueblo Asuntino |
El 27 de noviembre de
cada año, día señalado –aún- por personeros municipales actuales, ciudadana(o)s
nostálgicos con herencia española y modernizados fandangueros derrochadores
adinerados, como fecha local jubilar, por la nunca olvidada y siempre recordada
celebración hispana-insular-venezolana, en haberse otorgado “escudo de armas y
título de ciudad” por “Rey de España” a la otrora ciudad capital de La
Asunción, en el año de 1.600 DC; lo cual múltiples autoridades municipales a lo
largo de cuatro siglos de historia insular,
han exaltado con rumbosas fiestas cívico-religiosas, que ahora más que
nunca están resaltadas por obra y gracia de las y los electos ciudadanos
municipales actuales; estos por supuesto al introducir nuevos elementos de
estudio y revisión pública, incluyen graciosamente el otorgar a un joven
empresario de padres extranjeros, o no nacido en esta tierra insular, el ser
declarado “hijo adoptivo” de la ciudad capital de La Asunción.
Nada que envidiar,
menos endilgar y nunca discriminar por nuestra abierta política de siempre
repudiar la vil xenofobia y la negativa exclusión social que hemos combatido la
hoy mayoría del pueblo amante de la paz y la vida con un modelo bolivariano
socialista legado por el Comandante Eterno “Hugo Rafael Chávez Frías”. Pero,
cuidado, la propuesta dejada aquel “27-N-2014”, por esta declarada oposición a
la verdad social, económica, religiosa y política con gobierno municipal
negativo, negada a cumplir ordenanzas, reglamentos, principios legales y
constitucionales en pocas entidades de orden nacional; entonces como se explica
esa “privilegiada” escogencia para entregar, en nombre de una “histórica”
ciudad insular que no respetan, tan celebrada ocasión y amable designación,
para con un representante del comercio especulativo y constatado delegado de siete dragones con tilde capitalista que
estafan al pueblo Asuntino.
Los populares
establecimientos comerciales diseminados por el conocido “casco central” y
pocos lugares próximos al centro de la capital insular, en pocos años se han
consolidado como magníficos locales para expendio de mercancía seca y productos
de alta demanda popular; que cambian de precio a un ritmo endemoniado por los
orientales nacionalizados venezolanos, bien ensayados en el arte de hablar como
les da la gana, en un país abierto a las y los “navegados” nacionales y
extranjeros que buscan nuevos horizontes de lucha y progreso colectivo; pero
que –y ello no criticable- viven con ancestrales conocimientos y particulares
creencias políticas-religiosas aceptadas e igual respetadas por un pueblo
bolivariano socialista.
En la foto, como es
cotidiano que ocurra de lunes a domingo, (observan) la cola de gente para comprar y
pagar por productos que colocados o puestos a la venta antes del cierre al
mediodía del local; se ven a muchos desenfrenados compradores desesperados por
comprar lo que el "Chino" ha retenido hasta esa hora creando una cola
innecesaria y peligrosa por el temperamento que imprime el calor de esa hora (meridiana). Las y los fiscales bolivarianos, no se acercan ni por error a
estos lamentables desbarajustes de "oriental" capitalismo social.
Publicado
por Edinson Lares Rojas en 9:07
Tomado
de fundapapi
NE: frases en paréntesis nuestra, igual signo de coma, después de fiscales bolivarianos.
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