Fuente:
Gaspar Velásquez Morillo/ Opinión
gasparvelasquez4824@gmail.com
Foto: Archivo La Voz del Río
| La Grandeza de Nicolás Maduro a Dos Años de Gobierno del Pueblo |
En la primera
lectura del título el mismo parece grandilocuente, ampuloso y no faltará quien
diga que es exagerado e injusto; personalmente tengo la convicción que ¡No!
porque poseo –si se puede calificar así- el defecto o la virtud de no saber ser
hipócrita. Tampoco, para ser merecedor de los reconocimientos públicos o
privados, es porque se está en la cresta de la ola, aunque muchas veces somos
mezquinos en reconocer el mérito de las y los camaradas, por supuesto, no se
trata de idealizar, pero de las virtudes nada que se habla.
Es insultante
escuchar en algunos revolucionarios “El gobierno de Nicolás Maduro” en el fondo
es un banal recurso discursivo para escurrir el bulto; todos debemos saber el
duro batallar del Comandante Supremo Hugo Chávez por darnos esta revolución y
el reto colectivo es continuarla con Nicolás Maduro al frente, es menester
después de la enseñanza de la vida donde bien el Comandante Chávez supo con una
ascendente curva de aprendizaje doblegar las briosas contradicciones, aprender
de la historia de un pueblo, la historia de una nación y aseverar “que a pesar
de las difíciles circunstancias seguiremos teniendo Patria”.
Si bien la
política o el ejercicio de la política, requiere de la lectura incesante, pero
exige otros atributos inaplazables que se complementan como son la intuición,
la interpretación asertiva de la realidad, a corto, mediano y largo plazo e
interesantes conocimientos de la historia, así como sólido arsenal de
Investigación Acción y planificación. Todo lo anterior de nada serviría si no
hay compromiso de clase y fidelidad estricta al Programa de la Revolución y a
los principios revolucionarios.
Ya es un lugar
común admitir que a Nicolás Maduro, la Ultraderecha, sus banqueros y el Imperio,
le soltaron simultáneamente todas las 7 plagas pero allí está de pie, la
revolución, el gobierno y el pueblo a pesar de que padece la guerra económica no
han naufragado.
Lo de la grandeza:
Nicolás Maduro ha
mantenido la Paz del país. Ya
lo decía el Libertador Simón Bolívar “El sistema de gobierno más perfecto es aquel
que produce la mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social
y mayor suma de estabilidad política”. Simón Bolívar. Discurso de Angostura, 15 de febrero de 1.819.
Tenemos
un pueblo enfervorizado y amante de su revolución, por ello: “No puede haber
República donde el pueblo no esté seguro del ejercicio de sus propias
facultades”. Simón Bolívar. Discurso en Cúcuta, 3 de
octubre de 1.821.
El Imperio y la
ultraderecha y sus banqueros apátridas, les ha costado, descifrar las claves
para soliviantar y crear que el pueblo se vaya contra el gobierno y contra el
pueblo mismo en una guerra civil. Ganas no le han faltado y no van a desistir
en tales propósitos.
Nicolás Maduro ha
sostenido en alto el discurso y la praxis de la Unidad en todos los niveles y a todas las instancias, todo
muy ajeno y distante del sectarismo partidista prepotente que fraccionaba las
fuerzas revolucionarias, pero las fuerzas revolucionarias han de entender que
no se trata de repartición de cargos o cuotas de poder. La recomendación del
caso es leerse El Príncipe de Maquiavelo por aquello, a cada quien según su
trabajo.
Ha planteado
Nicolás Maduro Radicalizar la
Revolución eso pasa –digo- por llevar a cabo cada vez más lo que
establece el Programa de la Revolución, que para los efectos de nuestra
revolución es el texto constitucional, que apenas se ha aplicado en dosis muy
reducida y que hay que acentuar a pesar del despecho y chillidos de las y los
apátridas que evocan el cuartorepublinicanismo, el neoliberalismo, sus
banqueros y la sumisión al Imperio y cuyo bastión de ataque y justificación son
los cartelizados medios privados de comunicación.
Lo anterior exige
evaluar, examinar y garantizar que quienes estén al frente de las instituciones
sean genuinos revolucionarios y revolucionarias. No se trata de cacería de
brujas, pero la fidelidad es medible, en parte por la acción de gobierno que se
ejecuta, como decía Vladimir Ilich Lenin, para saber el carácter revolucionario
de la institución y de quienes están al frente, es ¿A quién Benefician?; además es urgente la formación de una
Escuela de Ciencia y Técnicas de Gobierno, de manera que toda y todo cuadro
institucional para ser promovido, ascendido, haya pasado por esa formación
obligatoria.
Será menester
para otro trabajo pero lo adelanto: Concentrar todas esas instancias
“académicas” enclaves –con sus excepciones- del pensamiento conservador y de
derecha, enclaves a la vez que sirven para formar en su mayoría al activismo opositor
y que estas instancias “académicas” repetimos dependen en el organigrama de los
ministerios, para que a partir de allí, aprovechando sus instalaciones, sus
recursos financieros presupuestarios, además de hacer una estricta selección de
las y los docentes, constituir una planta profesoral con todos sus beneficios
que hagan carrera en esa nueva institución de alto nivel, pero más allá de los
currículos personales, tenga como base esencial la corriente epistemológica de
la pedagogía que suscribe cada quien, si es para la emancipación y la libertad,
porque si ningún centro educativo en el país no es para la Descolonización Educativa,
para desacoplarse de los centros de dominación educativa internacionales con un
pensamiento crítico propio, entonces, sencillamente no tiene sentido financiar
y mantener instituciones educativas de tal naturaleza, estas formando tus
propios enemigos, por el contrario, el kit está en crear de allí un verdadero
centro universitario de muy alto nivel de formación nacional e internacional, apoyados
en el interior de la República por las sedes de las Corporaciones regionales,
pero todo dirigidos por revolucionarias y revolucionarios de larga y comprobada
trayectoria científica revolucionaria que dotado este centro de una malla curricular
particular para cada carrera todo muy cónsona a la concreción del texto
constitucional, que sea a la vez instancia de donde se provea con las y los
egresados el Estado y Gobierno para seleccionar a las y los cuadros que vayan a
dirigir las instituciones del Estado y del Gobierno en cualquier lugar del país
o del exterior. Que a la vez dependa directamente de la Presidencia o de la
Vice Presidencia de la República quienes basados en criterios científicos
escojan la terna rectoral y a las y los decanos de las distintas menciones.
Impidiendo por todos los medios que se conformen roscas o grupos con posiciones
mezquinas, sectarias y cuya autoridades sean escogidas por el mismo Presidente
de la República y rindan cuentas directamente a él.
Continuamos: Nicolás
Maduro ha planteado Democratizar
las estructuras gubernamentales y partidista; en el caso gubernamental,
gobernar con el pueblo en sus distintas instancias y paulatinamente que el
pueblo asuma el poder.
Sin Producción Nacional propia la existencia de la Revolución estaría comprometida al
fracaso o por lo menos el riesgo es inminente y de muy corta vida.
Es acertada la
decisión y el estímulo a que las instituciones de Justicia actúen de manera pertinente, adecuada, oportuna y
eficiente acorde a un Estado social, de justicia y de derecho concebido en el
texto constitucional de la República Bolivariana de Venezuela.
No puede quedar
por fuera, las Relaciones Internacionales, las cuales hay que exaltar y
mantener aceitada, y darle concreción a la continuidad de las iniciativas de
los dos Libertadores de Venezuela. El reciente cotejo en la Cumbre de Panamá
pasará como referencia obligatoria en más de una carrera universitaria y en el
historial del mundo.
Todo lo anterior
para comprenderse aún mejor, está enmarcado dentro de la resistencia a todos
los planes habidos y por haber implementados por EE.UU., la Ultraderecha,
banqueros y la cultura antipatria que han querido inocular el Imperio para
hacer naufragar a la Revolución Bolivariana.
Lo dicho
justifica lo de la grandeza de Nicolás Maduro y la grandeza del pueblo
venezolano, está de pie y seguirá de pie. Parafraseando a José Martí: “Hay
veces vibra el líder y no vibra el pueblo, hay veces vibra el pueblo pero no
vibra el líder, Revolución es cuando vibra el líder y vibra el pueblo. Vibran
en simultáneo líder y pueblo, pueblo y líder”.
gaspar_velasquez@yahoo.es Facebook / Gaspar Velásquez
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