| Presidente Obrero Nicolás Maduro Morros |
Fuente: La Voz del Río
y FUNDAPAPI/ Comunidad
Por Abg. Edinson Lares
Rojas/ Opinión
Súper experimento
detractor para revertir el orden social en el estado Nueva Esparta
En medio de las soberanas colas de vecino(a)s que crecen
desproporcionadas en muchos establecimientos comerciales de los pueblos y
ciudades del estado Nueva Esparta, se ha desarrollado un aparente accionar de
compra-venta comercial deshonesto que crece por efecto del súper experimento detractor para revertir el orden social en el estado
Nueva Esparta; lo cual tiende a crear matrices de opinión aprovechadas para
exaltar la pasiva tranquilidad mostrada por habitantes, navegados y extranjeros,
así como un promovido evidente malestar, orientado a desdeñar los más altos
valores que persigue el socialismo, frente a una retrógrada inmediatez
informativa que disfraza un malevo capitalismo salvaje, como propuesta política
de minorías opositoras.
Que haya una oculta intención de revertir valores y
principios sociales ganados por los pobladores isleños, igual se evidencia el
plan que gana terreno para preparar a las islas de Margarita y Coche, en terreno
abonado de incertidumbre social por pocas horas en todo su ámbito comunal, como
la esperada “cabeza de playa” que soporte y reciba fuerzas foráneas bien
armadas y entrenadas, listas para desarrollar con depravada antesala de “guerra
económica” de inacción comercial privada; que se impondrá suave y silenciosa en
todos los “templos” repletos de mercancía; pero calificados de centros de
consumo desabastecidos para una minoría opositora.
Juzgo apostar a ser observador y no analista bélico de
una latente intención de revertir el orden social con insaciable odio, cuando
es igual y abundante la crítica desinformación de muchas millones de mentiras repetidas;
así como el ejercicio de la nula acción de dirigentes de cada bando oficial u
opositor; obnubilados por el egoísta sin sentido de ejercer poder con la electora
población pacifica; pero la cual vive desencantada de tanto desabastecimiento
comercial y guerra económica solapada
con artera inacción comercial privada.
De hecho, en mi propia experiencia valga escribir, si
acudo el día lunes y sábado de cada semana, para comprar artículos básicos
regulados, sufro del maquiavélico bochinche de una kilométrica cola que se
forma entre 4 y 5 de la mañana; la cual, pasa por el demoledor estado de
condiciones ambientales extremas y cuya acción se mueve al ritmo que marcan
asalariados maltratadores de las empresas privadas y un “pelotón” de guardias
nacionales bolivarianos más ordenados, que las y los policías municipales o
regionales busca provecho; quienes distan una tramo largo de agilizar la
compra; o retrasar su rápido desenvolvimiento natural por un desquiciado
proceder de inmaculada autoridad.
Muchos se dan por enterado, máxime si llega el fulano
vecino amarillo, blanco-verde o medio rojo echando una versión al caletre de
los “dictados” político del comando barrialero, la prensa manipulada por
artífices cerebros foráneos y las cansadas-repetidas vocerías televisivas informativas
apátridas; quienes bien ensayados y memorizados, restregan tesis convertidas
en verdad de tanto repetir: “El problema del desabastecimiento es este gobierno
dictatorial”, “A quién más le conviene tener anaqueles vacíos es a Maduro”, “En
tus manos tienes la solución: vota por la MUD”; y la más cacareada que corona
la guinda, “Clama dolarizar la economía para que vuelva el Fondo Monetario
Internacional” (FMI).
O, la última declaración escuchada a unos adultos mayores
que hicieron la soberana cola, vecinos del sector clase media-alta de Jorge
Coll, ayer (16/05/15) en el reinaugurado Centro Comercial Madeirense (CCM),
municipio Maneiro del estado Nueva Esparta: “No hay comida ni dólares por culpa
de Nicolás Maduro”… O sea, es decir, todo al revés y de patas arriba.
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