17 de mayo de 2015

Guerra económica solapada con artera inacción comercial privada

Presidente Obrero Nicolás Maduro Morros
Fuente: La Voz del Río y FUNDAPAPI/ Comunidad
Por Abg. Edinson Lares Rojas/ Opinión
Súper experimento detractor para revertir el orden social en el estado Nueva Esparta
En medio de las soberanas colas de vecino(a)s que crecen desproporcionadas en muchos establecimientos comerciales de los pueblos y ciudades del estado Nueva Esparta, se ha desarrollado un aparente accionar de compra-venta comercial deshonesto que crece por efecto del súper experimento detractor para revertir el orden social en el estado Nueva Esparta; lo cual tiende a crear matrices de opinión aprovechadas para exaltar la pasiva tranquilidad mostrada por habitantes, navegados y extranjeros, así como un promovido evidente malestar, orientado a desdeñar los más altos valores que persigue el socialismo, frente a una retrógrada inmediatez informativa que disfraza un malevo capitalismo salvaje, como propuesta política de minorías opositoras.

Que haya una oculta intención de revertir valores y principios sociales ganados por los pobladores isleños, igual se evidencia el plan que gana terreno para preparar a las islas de Margarita y Coche, en terreno abonado de incertidumbre social por pocas horas en todo su ámbito comunal, como la esperada “cabeza de playa” que soporte y reciba fuerzas foráneas bien armadas y entrenadas, listas para desarrollar con depravada antesala de “guerra económica” de inacción comercial privada; que se impondrá suave y silenciosa en todos los “templos” repletos de mercancía; pero calificados de centros de consumo desabastecidos para una minoría opositora.
Juzgo apostar a ser observador y no analista bélico de una latente intención de revertir el orden social con insaciable odio, cuando es igual y abundante la crítica desinformación de muchas millones de mentiras repetidas; así como el ejercicio de la nula acción de dirigentes de cada bando oficial u opositor; obnubilados por el egoísta sin sentido de ejercer poder con la electora población pacifica; pero la cual vive desencantada de tanto desabastecimiento comercial y guerra económica solapada con artera inacción comercial privada.
De hecho, en mi propia experiencia valga escribir, si acudo el día lunes y sábado de cada semana, para comprar artículos básicos regulados, sufro del maquiavélico bochinche de una kilométrica cola que se forma entre 4 y 5 de la mañana; la cual, pasa por el demoledor estado de condiciones ambientales extremas y cuya acción se mueve al ritmo que marcan asalariados maltratadores de las empresas privadas y un “pelotón” de guardias nacionales bolivarianos más ordenados, que las y los policías municipales o regionales busca provecho; quienes distan una tramo largo de agilizar la compra; o retrasar su rápido desenvolvimiento natural por un desquiciado proceder de inmaculada autoridad.
Muchos se dan por enterado, máxime si llega el fulano vecino amarillo, blanco-verde o medio rojo echando una versión al caletre de los “dictados” político del comando barrialero, la prensa manipulada por artífices cerebros foráneos y las cansadas-repetidas vocerías televisivas informativas apátridas; quienes bien ensayados y memorizados, restregan tesis convertidas en verdad de tanto repetir: “El problema del desabastecimiento es este gobierno dictatorial”, “A quién más le conviene tener anaqueles vacíos es a Maduro”, “En tus manos tienes la solución: vota por la MUD”; y la más cacareada que corona la guinda, “Clama dolarizar la economía para que vuelva el Fondo Monetario Internacional” (FMI).

O, la última declaración escuchada a unos adultos mayores que hicieron la soberana cola, vecinos del sector clase media-alta de Jorge Coll, ayer (16/05/15) en el reinaugurado Centro Comercial Madeirense (CCM), municipio Maneiro del estado Nueva Esparta: “No hay comida ni dólares por culpa de Nicolás Maduro”… O sea, es decir, todo al revés y de patas arriba.

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