27 de abril de 2016

JR: La bandera está tan deshilachada como el IPASME

JR: La bandera está tan deshilachada como el IPASME
La Voz del Río/ Comunidad
Por Abg. Edinson Lares/ Opinión
Con el título que da pie a la presente reseña, expresada por un amigo trabajador de la institución comprometido con la salud del pueblo y cuyo nombre identifico, –por ahora- con las letras “JR”, doy inicio a una serie de denuncias que bien pueden ser tomadas en cuenta por funcionarios judiciales y defensa publica, para abrir expedientes administrativos a las personas responsables del organismo en Nueva Esparta, que lleva por nombre: “Instituto de Previsión y Asistencia Social para el Personal del Ministerio de Educación (IPASME) Región Insular; quecon una atención de alta calidad para el personal Docente y Administrativo del Ministerio del Poder Popular para la Educación, y otros entes educativos afiliados al IPASME, en el marco de los principios de universalidad, solidaridad, unidad, integralidad y participación democrática, para convertir(la) en una Institución modelo del Sistema de Seguridad Social en Venezuela y en América Latina”.
El camarada “JR”, en varias oportunidades que lo he encontrado por las calles de La Asunción, ha sido bien claro y expresivo en sus opiniones políticas, así como experto conocedor del tema presente; y sus opiniones las he asumido, más que como denuncias de primera fuente; bien aleccionadoras al proceso socialista bolivariano en plena libertad de expresión popular impulsado en la República Bolivariana de Venezuela (RBV).
Lo narrado esté pasado domingo 24 de abril del presente año, cuando me reveló como se ha estado deteriorando la institución donde trabaja; y muy serio, exclamó: “Si algo se rompe, no lo reparan. Sea un tubo de agua, una puerta de oficina y la de cualquier baños; así se queda para siempre”. Agregando “JR”: “El colmo es, que hasta los funcionarios de seguridad se tornan cómplices, cuando se ha desvalijado un vehículo de uso oficial o de propiedad particular situado en dicho espacio: ellos no ven nada ni saben nada”.
“Como quisiera se abriera una investigación por tanta decadencia que existe en esta institución regional, -dice con cierta apatía e impotencia; y agrega- desde hace tiempo no hay instrumentos con que trabajar y menos medicamentos como atender a las y los afiliados, personal docente y particulares; hay unos 227 trabajadores en este local, y todos sin excepción lo que están es por cobrar quince y treinta”. Igual refiere, “Tú puedes imaginar que la bandera está tan deshilachada como el IPASME; y no lo digo por burlarme, si no porque me da pena que ni siquiera la directora (Omite su nombre), no vea ese emblema todos los día que pasa por la sede”... Pero y las demás personas que trabajan allí nada hacen, le pregunto; y responde dolido: “¡Si se dan cuenta del dama y olvido nada de ahí les duele!”.
Al único que se le puede denunciar esto es a Nicolás Maduro, le suelto con interés de calibrar su disparidad o avenencia con la causa bolivariana; y responde: ¡Eso sería bueno; porque allí en el IPASME, si hay diez (10) camaradas adeptos al proceso es mucho!... “Imagínate que -en voz baja- el jefe de CORPOSALUD y la directora del IPASME, con un programa de salud para las comunidades, hacen un llamado voluntario a las y los médicos y asistentes; en la institución (IPASME) no hay medicamentos, los que van están en desventaja funcional; es decir, mientras para la gente de CORPOSALUD no solo tienen fármaco para tirar al cielo y hasta se pierde; las y los voluntarios de IPASME ni siquiera ánimo para acudir a socorrer nada”.
“Muchos buenos profesionales que califico de excelentes, –recalca- se han marchado de la institución por tanta burla y falta de respeto a sus años de servicio y magnifica preparación académica; difícil podrán sustituir la gente que se marchó en pocos años, con otros profesionales excelentes y con experiencia”, afirma. “Hasta una médica cubana, si no forma un rollo, para que le pagaran cinco meses de sueldo atrasados; seguro que de allí se hubiera marchado”… Bueno, “amor con hambre no dura”.

¿No será que directores y administradores centrales creen que las y los trabajadores y empleados del IPASME en Nueva Esparta: no comen?... Le pregunté a manera de despedida; pero el amigo guardó silencio, dejando con una breve sonrisa al marcharse, la posibilidad de revelar otras impunidades pendientes del deshilachado: drama y desamor en el IPASME de la región insular.

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