| En mi comunidad son muchos y no va la bolsa del CLAP |
La Voz del
Río/ Comunidad
Por Abg.
Edinson Lares/ Opinión
Con lo ocurrido a un amigo al cual no voy a divulgar su
nombre, a menos que él lo autorice y, en defensa de su derecho constitucional
de “expresar a viva voz su libre pensamiento”, cuando puede hacer uso de ese
derecho, por cualquier medio que esté a su alcance; siempre que asuma -como se
establece- responsabilidad por lo que exprese. Lo que sigue, es su franca realidad
vivida y la de quien suscribe, con relación a ser ambos incluidos y recibir los
beneficios del programa socialista que impulsa el “Comité Local de Alimentos y
Producción”, CLAP.
Actuando varias coyunturas sociales, económicas y
políticas que se resumen en un “no sé qué decir” del nuevo “periodo especial”
que promueve la “guerra económica” y, el contrario ejercicio comercial oligarca
en contra de la mayoría del pueblo, identificado hasta hoy claramente como
“simplificación de la producción”, pues quienes no recibimos una alentadora
jubilación corporativa, o la “pensión por el seguro social” para medio comprar
y comer sanamente productos básicos de la dieta diaria, pagar servicios básicos
comunales y acceder a medicinas buenas, bonitas y baratas; al quedar excluidos
de un programa bolivariano socialista, por tal o cual criterio personal de las o
los encargados de “repartirlo” no regalado, nos están excluyendo de un derecho
otorgado por orden constitucional.
Bueno, sí eso no es así, como se puede aceptar se tilde a
una persona de “rico”, porque según quien quedó encargada de responder a dicha
labor voluntaria de censo comunal, esgrime tal calificación de ser “pudiente” sin
un estudio social, y de paso, decide con un criterio particular, “quien” o “quienes”
reciben la “bolsa de alimento”, vinculando amenazas a la salud y el urgente bienestar
de “las” o la persona que está necesitada.
Pero, y que decir la forma subgénero de seleccionar “cómo,
dónde y cuántos” reciben la “bolsa de alimento”; y germinan una de la más
insólita promoción de exclusión social imaginada; que si a ver vamos, menos se
entiende con la jurada expresión, de: En
mi comunidad son muchos y no va la bolsa del CLAP. Aunque según información
más reciente, es “por casa y no por familia” que se paga la bolsa de un costo
solidario (?); la cual varía por los rubros de productos regulados incluidos.
Fin de mundo... Con razón ahora los vende patria
encabezados por el señor Borges, andan pregonando una nueva “ley nacional de
producción” en “vivo y directo” por televisión, como si la asamblea que ellos
“atienden”, está repartiendo “besos” por “arrumacos” que ni saben para que
sirven; porque todo con ellos es desamor. “No me vengas en mula que es mala
bestia”, decía el difunto “Erasmo Sabino” a quien imagino va camino al cielo y
cada día de su vida; tildó a los adecos y copeyanos, de: “Inmundos Alecuisas”.
Si el programa solidario que impulsa el CLAP, no alcanza
para todos; se preguntan la mayoría qué se puede hacer. ¡Gua, tomar las riendas de la carreta y no dejar que los
caballos vayan adelante, junto con el Poder Popular perseguido por la maldad
comercial oligarca!... Ello, por si no se ha entendido cuál es la lucha, es poner a
producir cuanto terreno familiar esté hábil, área comunal abandonada sea buena
para sembrar y aplicar las tres “erres al cuadrado”, sobre todo espacio público o
privado, que permita impulsar la economía familiar agrícola para bienestar de las y los venezolanos y extranjeros.
Claro qué, solo quieran seguir pagando con el sueldo
que no alcanza para nada: usura, lucro, especulación, enriquecimiento, explotación y latifundio.
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